Iveth Herrera Miranda, la maestra que siembra semillas de tradición afro en Barrio Abajo

En el corazón de Barrio Abajo, donde el tambor resuena con fuerza, vive una mujer que, con sus saberes y sensibilidad, siembra semillas de la tradición de San Basilio de Palenque. Ella es Iveth Herrera Miranda, matrona afropalenquera, gestora cultural y guardiana de un legado ancestral.

Para Iveth, el Día de la Afrocolombianidad - que se celebra este jueves 21 de mayo- no es solo una fecha, es la oportunidad de seguir honrando a su madre y a sus tías bailarinas. Desde muy pequeña, la danza fue su principal fuente de inspiración para crear y reconocerse. Su camino la llevó a la escuela de danza folclórica donde aprendió sobre la tradición oral, hasta convertirse en la maestra consagrada que es hoy.

"Mi mamá era palenquera, ya falleció, pero nos dejó un legado. Y ese es el legado que hoy en día quiero transmitirle a todos los jóvenes", afirmó Iveth.

Es tanto su interés por salvaguardar la tradición palenquera, que decidió crear la corporación y comparsa Casimba hace aproximadamente 12 años.

"Casimba significa en lengua palenquera 'ojo de agua'. Nace de mi iniciativa porque en San Basilio de Palenque no hay ríos, hay un arroyo; pero a la orilla, las mujeres palenqueras cavan un hueco y de ahí mana agua" explica la matrona.

Tras años de trabajar de manera independiente haciendo tours culturales a Palenque, desde hace 8 años la comparsa logró hacer su entrada oficial al Carnaval de Barranquilla. Sin embargo, el proyecto de Iveth va mucho más allá de desfilar por la Vía 40. 'Casimba' es una escuela de vida. Allí, los jóvenes no solo aprenden a danzar; también se les enseña el arte del automaquillaje, la confección de turbantes, el diseño de sus propios vestidos y la destreza de peinarse, fusionando la danza con otros saberes propios de la cultura afropalenquera.

Con 57 años viviendo en Barrio Abajo, Iveth conoce al derecho y al revés las necesidades de su comunidad. Por ello, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para abrir más canales de difusión que permitan mostrar la riqueza y aporte cultural de las comunidades Afro.

Para la gestora, la cultura es la herramienta perfecta para “arrebatarle los jóvenes” a las esquinas, y al ocio improductivo. Su propuesta es simple: “Generar más espacios culturales donde los antepasados sigan hablando a través de las nuevas generaciones”.

Premio vida y obra de Mincultura

Su entrega desinteresada no ha pasado desapercibida. En 2024, la vida la sorprendió con un premio que reconoció toda una vida de aportes a la cultura: Premio Vida y Obra entregado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, galardón que ella, humildemente, define como el premio a sus "aventuras".

"Jamás pensé que me fueran a dar ese nombramiento. Todavía les digo a mis alumnos: Pellízquenme, que no he despertado. A mí me gusta dar antes que esperar recibir. Esta es una labor que me sale del corazón", sostuvo.

Iveth Herrera Miranda aseguró estar comprometida con seguir trabajando por todo aquel que la necesite. Mientras tanto, sus vecinos, familiares, y estudiantes, siguen disfrutando de su sabiduría, sensibilidad y arte.

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